Charles Mingus The Black Saint And Sinner Lady

Por: Eduardo Hernández

The Black Saint And Sinner Lady es una obra que parece haber sido pensada para la danza, es también una síntesis de toda su obra anterior y sorprende por su estructura, muy similar a la sinfónica.

En las aportaciones de los músicos llama la atención, por un lado, el empleo “español” de la guitarra, que recuerda, en parte, el pasado “chicano” de Mingus, y, sobre todo, el papel solista del saxofón alto de Charlie Mariano.

Charles Mingus (Kathy Sloane, photographer)
Fotografía de Kathy Sloane

La música presenta constantes cruces entre la tradición europea y el bop, tejido todo ello con el entusiasmo y vigor de la interpretación. Es una verdadera música romántica, escrita de modo exuberante para la orquesta, en la que destaca sobre todo el trabajo armónico muy cercano a lo modal y, por poner algún pero, quizá se eche en falta un toque melódico más convincente.

El disco es una obra maestra, imagen virtual de Ellington, y contiene todas las esencias de la música de Mingus.

Conviene, por lo demás, hacer notar que dos de los temas de su siguiente trabajo orquestal -el álbum “Mingus, Mingus, Mingus, Mingus, Mingus“-, “I X Love” y “Celia” fueron grabados en esta misma sesión del 20 de enero de 1963, la cual también fue la primera grabación del sello Impulse.

Nunca es tarde para acercarse a un género musical, y menos si uno comienza por Charles Mingus, hablar del Jazz y de Charles Mingus es un sinónimo de descubrimiento y de experimentación. Escuchar discos como Clown, Ah Um, The Black Saint And Sinner Lady y ver la ejecución que tiene al lado de Eric Dolphy en Belgica ’64 es una experiencia que se debe vivir al filo de la noche para romper el silencio que esta guarda.

Tal vez, desde mi opinión, es por eso que las radios universitarias manejan demasiado jazz, porque se vincula con la vida universitaria: con aprender, con experimentar, con descubrir o con redescubrir aquello que parecía olvidado y obsoleto, y que, sin embargo, sigue vigente y con la misma fuerza que cuando comenzó.

Mingus, no solamente fue compositor, también lucho contra la discriminación, y una manera de luchar fue ejecutar un instrumento el cual le dijeron que sólo podía ser manipulado por personas blancas. El hombre que era conocido por tener un carácter sumamente fuerte, que arrancaba las cuerdas del piano con la mano, que no le importaba que fueras un personaje conocido en el jazz pues en un momento podía descargar su puño sobre tu quijada y después te pediría perdón y seguirías trabajando con él.

 

No Geography – Lo nuevo de The Chemical Brothers

Editorial @MentesDivergen1

El dúo inglés de música electrónica, The Chemical Brothers, después de cuatro años sin sacar nuevo disco, ha publicado su noveno álbum de estudio, No Geography. 

El álbum salió a la venta bajo el sello de Virgin EMI y algunas de las canciones que lo forman son ‘Free Yourself’, “MAH’ o ‘Got To Keep On’ o ‘We’ve Got To Try’.

The Chemical Brothers estará de visita en nuestro país con dos fechas en mayo; el 11 será parte del Corona Capital Guadalajara y el 12 se presentará en el Pepsi Center WTC. 

A continuación les dejamos la playlist de No Geography, disfrútenla.

Werner Karloff

por Eduardo Hernández

 Twitter: @El_Doc_Tetris

¿Qué pasa si unes al actor Werner Krauzz del Dr. Caligari y al actor de películas de terror Boris Karloff? Posiblemente ejecutes buenas actuaciones como lo fueron aquellas películas, combinando siempre todo el expresionismo alemán y el cine de terror, pero y si, ¿lo que resultara fuera alguien tocando minim al wave y synth-wave?

Werner Karloff, es un proyecto musical de la Ciudad de México, enfocado en ritmos como el Minimal y Synth-Wave, con una carga de la movida alemana del NDW con grupo como Andi Arroganti o DAF, cuando llegue a ver algunos de sus videos y lo relaciona con los paisajes grises de las zonas industriales, y claro, también está influenciado por el futurismo Italiano.

Antes de este proyecto tuvo otro llamado Neue Strassen, la temática era similar solo que en el sonido le acompañaba una guitarra cargo de Dan Shamble y el cual solo quedó pausado por un breve momento pues el año pasado se dio a conocer un LP titulado Moderne Zeiten el cual fue editado por el sello peruano Infravox Records, sin embargo, no solo colaboró en este proyecto, también estuvo involucrado en Rhythmus 23, una grupo conformado por él, Anna Fyodorovna (Anna Utopian) y Equinoxious.

Fotografía del Facebook oficial de Werner Karloff

En palabras de Werner para una entrevista de La Vitrine Psychique había dicho que en cierto momento se llegó a tener problemas por no encontrar espacios donde tocar o que no tuvieran una buena aceptación por parte del público pero eso no los detuvo. Aunque el género no es nuevo, hubo un momento en el que quedó casi en el olvido en México, tal vez aunque hubo promotores de esta movida de Synth, pero solo se dio a conocer lo más comercial en ese momento como Trio con Da da da, Nena con 99 Luftballons o Peter Schilling con Major Tom y que siguen sonando hasta la fecha.

Werner ha participado con diferentes sellos en Estados unidos, España y Alemania, esta última ciudad lo acogió bajo el sello Young Records, quien se ha encargado de lanzar sus últimos álbumes y en 2017 formo parte del Festival Waveteef en su cuarta edición, celebrado en la ciudad de Hamburgo.

Werner nos sorprende con sus ritmos análogos y sin duda es un muy buen proyecto dentro del género del Synth Wave, uno de sus trabajos que llamo mi atención fue el Tanz Der Automaten, álbum lanzado en 2016, un álbum con buen ritmo, puede sonar un poco oscuro y tenebroso pero una vez que nos adentramos en el sabemos que solo es un pasaje por una zona industrial en un día gris. Esperemos tener más noticias sobre este proyecto, y claro, para los amantes del vinilo y cassette, algunos de sus trabajos han salido en este formato.

https://neuestrassen.bandcamp.com/album/neue-strassen-moderne-zeiten-lp

https://wernerkarloff.bandcamp.com/album/tanz-der-automaten-lp-cd-format-by-young-cold-records-germany

JOHANN SEBASTIAN BACH (21 de marzo de 1685-28 de Julio de 1780)

por Iram De la Rochefoucault

Eisenach, la ciudad del Sacro Imperio Romano Germánico vio nacer en 1685 al Padre de la Música: Johann Sebastian Bach, el compositor que revolucionó la música de una manera que aún hoy día permanece. Es el compositor más influyente de todos los tiempos y para todas las generaciones y países, simplemente una especie de semidiós de la música, un ser eterno.

Nacido en una familia de músicos, todos sus antepasados se dedicaron a la música, era el oficio familiar, la tradición de los Bach. Los Bach eran una familia numerosa, sencilla, gente trabajadora y nada pretenciosa, aspiraban más que nada y como todos los músicos de su tiempo, a ser parte de los grupos de música en las capillas más importantes de las ciudades y tener el visto bueno de los nobles, los más ambiciosos podían ser directores o Kapellmeister (maestro de capilla). Desde joven Johann Sebastian demostró cualidades y aptitudes notables, además de ser apto para la interpretación, desarrolló algo mucho más importante: la habilidad y capacidad de composición musical.

Fue educado por su hermano Johann Christoph hacia los nueve años porque su padre murió. Sus facultades musicales se desarrollaron por un interés muy peculiar en ese pequeño Johann Sebastian, era tal su pensamiento y afición a la música que incluso por las noches deseaba practicar y estudiar y escribir notas musicales. Realmente había nacido para la música, no sólo por su destino familiar, sino porque su ser, su alma y mente se lo pedían. Él era un ser musical, definitivamente.

Su vida, estudios y experiencias tuvieron siempre la música como parte importante de su existencia. Perfeccionó su voz para ser parte de coros, aprendió el clavicémbalo como fundamento de su vida musical y compositora, pero cuando viajó a Hamburgo escuchó el Organo de Böhm en la Johanniskirche y se dedicó a aprender ese magnífico y magistral instrumento. Y sí, logró ser organista en Turingia.

Su carrera pasó por muchos altibajos, pero nunca, jamás dejó la música, era su oficio, su vida, su lenguaje. Podríamos mencionar una obra… importante, o cuál podría ser “lo mejor” de Bach, podríamos recomendar algo en particular; pero es imposible, porque cada composición, cada pieza musical es importante, es lo mejor y lo más recomendable. La obra de Bach es muy extensa, de hecho hay obras que están perdidas, otras quizá desaparecieron para siempre, era un tipo que trabajaba como un poseso, nunca dejó de escribir, nunca dejó de crear, su necesidad de inventar lo hacía, a veces, autoplagiarse y muchas piezas conocidas pueden incluso tener otros nombres o registros; tanto era su trabajo, tantas composiciones que resultaba casi imposible numerarlas; pero aún así se hizo. En 1950 Wolfgang Schmieder realizó el registro de 1128 obras de Bach bajo el código BWV (Bach-Werke-Verzeichnis; catálogo de obras de Bach). Pero aún así, de repente siguen descubriendo algunas obras perdidas y el catálogo sigue creciendo.

Celebremos hoy al genio, al Maestro Johann Sebastian Bach (aunque, hay que considerar; la fecha del 21 de marzo corresponde al Calendario Juliano que los alemanes usaban hasta esos años; pero adaptado al Calendario Gregoriano, que es el que se usa hoy día, sería la fecha del 31 de marzo, pero celebramos hoy también, ¿por qué no?)

Longhorn Skull

– Eduardo Hernández

@El_Doc_Tetris

Tenía tiempo de no asistir a un evento de metal, y las últimas ocasiones habían sido eventos punk y bastante underground, este último también rayaba en lo under, solo que en lugar de estar en un salón de mala fama o en un estacionamiento, sería en un bar dónde el dj solo pone a Audioslave y System of a Down. El boleto una ganga en pre-venta, apoya a tu escena local, rezaban los patrocinadores, pero la escena local no es nueva, tal vez sea que hoy se da mayor promoción por medio de redes sociales y plataformas.

Algo que me causa ruido, en opinión personal, es la promoción de esta escena local, no es nueva siempre ha existido, pero no había plataformas a donde subir tu disco, hoy con esto, cualquiera puede subir su disco y sentirse bien, claro siempre habrá propuestas buenas que logren atrapar a un gran público, el problema es cuando se creen Rockstar porque los escucha su tía y sus vecinos, soy más de la idea de que una banda debe forjar su sonido y no solo complacer a sus fanáticos, pero la mala promoción es quien rige el asunto. En una radio por internet se hacía la promoción de una banda local, la portavoz en turno decía que apoyaramos a la escena local, que hacía falta que bandas como esta se dieran a conocer, hasta ahí todo bien, hasta que en los comentarios de aquella transmisión alguien dijo “¿Por qué debería pagar por una banda que no conozco y que no he escuchado?” El problema también es el público que se muestra un tanto apático al pagar una cantidad mínima para ver un evento de este tipo, nos hemos acostumbrado al regateo y al it’s free, otros alegaban que solo tenían una canción en internet y que hacía falta más que un solo tema para llegar a ser conocidos, si querían grabar, podían meter su proyecto en Fondeadora, ahora Donadora, donde sí hubo muchos proyectos buenos en música, el problema era que algunas bandas empezaban a tomarse en serio su papel de Rockstars, los dioses de los covers y eso es lo que vende, sacar covers y escuchar lo mismo de siempre. Para mi gusto, si sacas un cover minimo debes superar la original o ponerla a la altura.

LS
Longhorn Skull – fotografía de Eduardo Hernández

El cartel se conformaba de géneros como Thrash metal, Stoner y Metal, dos amigos subieron con sus bandas. Inmortalizer tocó 15 minutos y desde ese momento, la organización iba en picada, mala toma de tiempos, equipo insuficiente. Aquella banda de thrash había tocado apenas tres temas propios, estaba por venir la hora del slam pero no pasó, un amplificador mal conectado reventó, esto hizo que los organizadores bajarán a la banda, empezaron los reclamos y ver de quién fue el error, pero el error siempre fue claro, la mala organización y falta de equipo. Fourlett, otra banda de un amigo subió al escenario solo para tocar tres canciones y dejando al público con ganas de más, todo empezaba a tornarse un tanto aburrido, había gente a la que no le gustaba y empezaba a vaciar el lugar, los amantes a los riffs, se encontraban en un rincón esperando a que de un momento a otro se armara el slam junto a una fuente de los deseos y en un espacio muy reducido, pero nada pasaba. Junto a ellos algunas personas menores a mi edad se pasaban un churro de mota, se sentían hermanos con el público.

La banda que nadie esperaba era Longhorn Skull, una banda de la Ciudad de México que traía un Stoner muy generoso, con una voz gutural hacía pensar que en cualquier momento, mis pesadillas saldrían y se desbaratarían en un moshpit, tampoco eso llegó, unos cuantos agitaban la cabeza. ¿De dónde había salido esa banda? Mi exhausta investigación en internet, arrojó que eran de la CdMx, que el fundador es el guitarrista Erick Lugo, y que, como todo proyecto, habían sufrido algunas rupturas, conseguían un guitarrista y se salía el bajista, conseguían bajista y no tenían baterista, el proyecto ya no quedó conformado por los fundadores, sino por alguien que fue invitado, ahora estaban haciendo ruido y comenzaban a ser reconocidos.

Longhorn Skull
Longhorn Skull – fotografía de Eduardo Hernández

Quedé satisfecho de escuchar a esa banda, habían tocado los temas de su disco “Sold by your demons”, mientras esto pasaba me acerqué al escenario, tome unas cuantas fotografías para la posteridad mientras interpretaban temas como Windbag, Sickened, Empty bottles y Sold by your demons, una vez que bajaron del escenario, regrese a la mesa con mi novia y mi amigo Daniel (Inmortalizer), les enseñé las fotos y nos quedamos un rato más.

El lugar ya está lleno, un mesero intenta acomodar algunas sillas de las mesas y por accidente golpea al vocalista de una banda, se disculpa y sigue en su trabajo carga unas sillas y pasa al lado del vocalista, quien con un codazo lo empuja. ¡Demonios… si yo fuera el mesero le habría quebrado la silla en la cabeza! Eso pensaba mientras salíamos de aquel lugar, a veces la escena local carga eso, apenas reciben 5 likes en una publicación de Facebook y sienten que su lugar debería estar a lado de Metallica.

Arturo Carcará

por Eduardo Hernández

Al Carcará lo conocí cuando el Gil me pasó un disco de Los Cálculos Stones, en aquella ocasión sólo escuché un par de canciones, no le detuve ni las escuché por completo, fue sino hasta que en algún evento vi un nombre que salía a relucir “La Trola”. Se iban de gira del otro lado del charco, hacia algunos lugares de europa, aquella banda y sus temas contenían algo que todos llaman barrio pero que muy pocos tenemos, aquella esencia ruda ayudó para que Gil me dijera que los conocía.

Ya intercambiando opiniones salieron a flote los proyectos que Carcará tenía, desde Los Calculos Stones (acompañado de Arellano, El Nono Tarado e Iván García), el foro Karuzo, la reciente gira por Europa y un disco en compañía de Arellano (La calle y la alcoba). Después de esa gira tuve la oportunidad de entrevistarlos cuando colaboraba en el informativo nocturno, al lado de Óscar, claro, todo fue fácil con la ayuda de Juan Pedro, que me facilitó el número de Erick (Bajista de la Trola) y así pude ponerme en contacto.

Carcará
Carcará – Fotografia de Eduardo

En una tocada de improvisto y de cierta forma clandestina, nos tocó estar acompañados de Carcará e Itzel, estar ahí, esa manera nos hermanaba de forma, hablando de lo que pasaba alrededor de La Trola y del Karuzo, un tanto se bromeaba sobre su incursión en la lucha libre, en palabras de Carcará:

“Estar en un ring luchando es algo que no puedes explicar, que tus compañeros te azoten contra la lona es un sensación que ni una línea de coca o un toque de mota te puede dar”.

En esa reunión hubo temas de todos sus proyectos, claro, algunos de ellos en lo personal son un himno, Carcará retrata en sus canciones la cotidianidad de la ciudad, el traqueteo en las calles y como no puede faltar entre lo under, un grito hacia la mercadotecnia inflada, en alguna entrevista que le hicieron a Carcará, me hizo entender algo, y era eso de que la fama siempre trae lo mejor, en cambio Arturo tiene otra visión, la fama te puede llegar de cualquier lado y no por eso dejarás de hacer lo que te gusta o dejaría de convivir con otras personas, si algo me gusta de él, es que es directo, como en el barrio, un tiro cantado, sin más ni menos, sin tanto adorno.

Reunión
Fotografía de Eduardo Hernández 

Rock’n roll y diversión es como ellos lo dicen, como se definen, ya sea en la banda o solos, claro, algunas de sus canciones así lo definen, como el cotorreo de una fiesta, otras, como lo dije anteriormente reflejan la cotidianidad que ocurre en la ciudad, aquello que está presente pero que no nos damos cuenta que ocurre. Temas como El Botero, Billete de 100, que abordan sobre la vida como el trovador callejero que deambula a diario por las calles para conseguir algunas monedas y que la vida no es tan de color rosa, también hay otros como Degeneración, El grito del Alacrán, Trova-star, que son una crítica contundente, la primera es hacia una sociedad que se no se atreve a salir de su época y que sólo vive en su mundo sin lo que pasa alrededor, la segunda y tercera es sobre la parte del público que tiene la idea de que ser un rockstar es ser lo mejor del mundo, no importando que sólo seas algo esporádico y que en algún momento morirá sin trascender más allá de lo que te dicta un manager o un público pequeño.

Thelonious Monk Underground

– Eduardo Hernández

Hace tiempo me encontré con algunos capítulos de una serie llamada “Hey Arnold”, estoy seguro que muchos de nosotros vivimos atrapados bajo una barra de programación de Canal 5, es comprensible, eramos niños. De esta serie recuerdo la música, era Jazz y un poco de Trip-Hop, pero dentro del jazz manejaban el bebop, las situaciones donde entraba esto era cuando Arnold se tiraba en la cama y veía al cielo.

Ver algunos de los capítulos me hizo recordar un disco de Thelonious Monk, “Underground” fue un impresionante, pues al año siguiente de este le dio un Grammy por el mejor álbum, en la portada Monk se muestra como un miembro de la Resistencia Francesa, atrincherado y preparando su piano para la batalla, esto a partir de una historia que él cuenta, donde estuvo involucrado con la Resistencia en la segunda guerra mundial, aunque la critica la considera como la batalla que enfrentaba el jazz ante los diferentes cambios y Monk es uno de los supervivientes de la antigua época y que se resistía a los nuevos cambios, pues el ritmo de Monk no cambio mucho desde sus inicios en 1947, pionero del bebob y una influencia marcada por el hard bop y del jazz modal.

El disco se compone por siete temas, los cuales fueron grabados por el sello Columbia y por el cuarteto que dirigía Monk, uno de estos temas es un vals “Ugly Beauty”, una fea belleza, algunas otras temas resaltan al estar compuestos en situaciones cotidianas de la vida de Monk, como “Boo Boo’s Birthday”, el nombre se debe al apodo de su hija y “I Walked Blue”, tema que lleva un acompañamiento de voz por parte de Jon Hendricks.

Monk, el pianista solapado que irritaba a Miles Davis por no cambiar su forma de tocar y de componer y que por esos detalles se dice que llegaron a los golpes, pero aun así se logró grabar el “Miles Davis and the Modern Jazz Giants”. Pero no todo fue miel sobre hojuelas, las esquizofrénicas composiciones se le subieron a la cabeza y Monk tuvo que abandonar los escenarios y después morir por un ataque cardiaco. Los últimos días antes de su muerte se la pasó recluido en él mismo, solo, en un silencio que según decía es el ruido más estruendoso que existe en el mundo.

Sound System de barrio

– Eduardo Hernández

Ah, diciembre… aquel bonito mes donde puedes festejar el cumpleaños de Isaac Newton o el del niñito dios, porque pues diciembre, este mes marcado por fiestas en exceso, despilfarro de dinero, mes del no preocuparse, de hacer compras exitosas diciendo “para eso trabajo”, este mes no te importa romper la dieta, porque hay convivios, tamalitos, tráfico de galletas de animalito, esas galletitas que les haces el feo, pero ah qué bien saben la primer quincena de enero, esa donde si eres un asalariado como yo, ya te adelantaron desde el mes de diciembre.

Pero no nos pongamos Grinch, diciembre también está marcado por esas posadas que en algunos lugares hacen en las calles de tu colonia, barrio o unidad habitacional, y siempre hay alguien que se pone muy rebelde con la música, el porqué es sencillo, en la mayoría de esas posadas hay algún sonidero, un vecino de la colonia que lleva su camioneta cargada de un equipo de sonido, que si no es muy sofisticado siempre va a dar batalla para poner los mejores cumbiones, sean nuevos o viejos. En una de esas posadas, fui y pusieron casi de todo tipo de cumbias, hasta algunas sonideras que sonaban mucho en mi época de la secundaria, no estamos muy alejados, hace unos 10 añitos.

Pero porque hacerle feo al sonido, al sonidero? Si algo siempre han presumido las nuevas generaciones es que con memes dicen “Mi barrio me respalda” pero más allá de eso, no pueden soportar tres cumbias, a menos que sean sinfónicas o con alguna estrella de talla grande. Estoy de acuerdo que a muchos si nos llegó a molestar el hecho de viajar en transporte público y que el señor chófer llevará su disco en formato MP3 con las mejores cumbias sonadas en plaza los gallos o en algún barrio de buena alcurnia para ese género musical. En lo personal me molestaba más que llevara banda, corridos o una estación de radio que ya no ofrecía nada nuevo.

Cuando comencé a meterme un poco más en el ambiente de conocer sobre música, me pude dar cuenta que el tener un sonido no solo era ir y poner la cumbia del momento, sino que cuando comenzó aquel movimiento sonidero, había cierta rivalidad musical por ver quién tenía antes que todos la mejor cumbia colombiana, quién tenía la salsa de salón y la salsa de barrio, pero esta pelea era especial, que constaba en quitar las etiquetas de los vinilos y ahora ponerle un nombre nuevo a aquel tema para que ningún otro sonido pudiera saber cuál era. Por eso muchas salsas y cumbias hasta la fecha tienen nombres diferentes, la más conocida es un tema de Los Mirlos llamada La Danza de Los Mirlos y aquí fue llamada la Cumbia de los Pajaritos.

En estos días basta con bajar alguna aplicación de reconocimiento musical para tener ese casi desconocido tema. Pero, ¿y si llegas a un salón y ponen cumbias rebajadas? Eso es algo que no sabía pero que en Monterrey siempre ha tenido éxito, una cumbia a la cual se le ponen menos revoluciones por minuto, dando como resultado un sonido más espeso y pegajoso.

Residentadvisor
Fotografía de Residentadvisor

De la CDMX y de Puebla es hablar de muchos barrios donde hay algo que celebrar y que mejor que un sonido. Desconozco si aún se realiza el festival sonidero en la CDMX, el lugar elegido era el zócalo, donde se albergaban algunos de los sonidos más importantes, Sonido La Changa, Pancho de Tepito y su selección de salsa, La Conga, Fantasma, Puebla no pasó por alto eso, si bien hubo una época donde cada semana había un evento de distintos géneros músicales, siempre hubo algo con cumbia, en aquel tiempo eran Los Telez, Super G, Grupo Maravilla, dejando al sonidero en la parte under de Puebla, el mercado Jorge Murad Macluf, mejor conocido como la fayuca o Plaza Los Gallos, ahí a un ladito, sigue siendo referencia para toquines de punk y rock urbano como para los sonideros.

Hace ya un rato que se querían prohibir este tipo de eventos por no tener las condiciones de seguridad adecuadas, después de que en un baile, algunas pandillas se enfrentaran y una persona terminara muerta. Pero eso no es propio de los sonidos, en algunos conciertos de rock a los que asistí siempre había una bronca, tal vez no murió alguien pero pudo pasar, eventos como el 30-30 que se realiza en Los Reyes, en el Estado de México, también se vio opacado cuando alguien hizo detonaciones de arma de fuego y una marea de gente teminara por escapar del lugar saltando las bardas del lugar y al final derribar una para poder escapar. Creo que no podemos satanizar a otro grupo de gente cuando estamos igual de primates.

Sonidero
Fotografía de Eduardo Hernández

La selección siempre será variada entre cumbias, salsas, huaracha, sin contar lo electrónico como lo hace Ray-Mix o manejar distintos samples como lo hace El Dusty en Texas, creando un choque cultural entre lo anglosajón y lo latino dejándolo claro en sus videos y en algunos de sus temas colabora con Camilo Lara. Ah sí, y los Astros de Mendoza.

Algo como lo que hace Dusty, no lo había visto, quedaba muy alejado de lo que me habían platicado que pasaba en California, para ser exactos en Los Ángeles, donde algunos grupos de cumbia, lanzaban sus sencillos, de alguna forma se media la aceptación que podía tener en México, si les gustaba a los paisanos que estaban ahí, tendría más aceptación de este lado.

Más allá de la cumbia psicodélica como lo hicieron con la chicha y después Sonido Gallo Negro la trajera de vuelta, hay una cumbia en especial para hacer un viaje introspectivo, por así decirlo, aunque en su totalidad es mas darks, así es, también la cumbia puede ser dark y La Minitk del Miedo nos lo demuestra, una banda colombiana que tiene un interesante proyecto auditivo.

Con esto ya me dieron más ganas de salir a cualquier bailongo que caiga cerca de mi lugar de residencia, lo único que quiero es mover el bote o al menos ir a ver y a escuchar, pues bailar no se me da bien.


(Uy, tiempo sin escuchar tremendo rolón).