¿Feliz día del niño?

Deysi Sánchez H. (Tw: @Medea_SH)

 

¡Feliz día del niño!

Dices tú que los vuelves objeto de revancha con tu ex pareja.
Dices tú que los ves vendiendo dulces en las calles y con tono altivo y mirada inquisidora les dices que no, seguido de una mueca de asco, porque aparte de pobre es un niño indígena.

¡Feliz día de la niña!

Dices tú que ves a tus sobrinas o vecinitas con mirada lasciva, porque fantaseas en cómo estarán formadas en unos años… o peor aún, ya fantaseas con ellas desde ahora.

¡Feliz día del niño y la niña!

Dices tú, que eres docente porque era un buen trabajo, pero no te importa que le hagan bullying al pequeño que lleva los zapatos rotos, ni tampoco te interesa si entendieron tu clase.

¡Felicidades a todos los niños!

Dices mientras no te importa pasar por encima de sus derechos, cuando no te importa que en medio de balas se conviertan en cifras por daños colaterales.

¡Feliz día de todos los niños y las niñas!

Dice el Estado, ese que no vela por la seguridad de los infantes, a quién no le interesa la taza de desnutrición, de analfabetismo… de asesinatos.

“Dejad que los niños vengan a mí”

Dices tú, representante de la Iglesia, pero que encubres a pederastas… o tal vez seas uno de ellos.

¿Felíz día del niño?

Decimos todos, ¡hipócritas! Que no hacemos nada por la niñez que es mutilada, humillada y aplastada con nuestros actos y nuestra indiferencia.

Feliz día del niño a ti… que por nacer en un sistema fallido comenzaste a vivir el infierno desde recién nacido.

 

 

Adiós sin esperanza

– Daniel Pérez Juárez

Ella se asomaba entre la multitud, su mirada reflejaba tristeza y soledad. A su alrededor una banda de viento adornaba su búsqueda. La gente gritaba, se movía al compás de la lluvia entre gritos y risas.
Pero ella sólo lo buscaba a él, que se encontraba distraído, acostumbrado a su pensamiento interior; con los audífonos puestos, retando al ambiente de la multitud y con los zapatos mojados por el pasto húmedo bajo la lluvia incesante. Levantó su vista y la encontró. El tiempo seguía para los demás, pero ellos fecundaron eternidad. Sus pupilas se cruzaron como flechas dando en el blanco.
En su vista periférica, todos desaparecieron, sólo quedaba la carpa y un espacio inagotable entre sus cuerpos. Sus miradas mostraban la impotencia de lo que alguna vez fue amor. Surgieron preguntas sin responder, y la oquedad entre las gotas se llenó de desconsuelo y mentiras piadosas que pudieron reconocer.
La repentina seriedad en sus rostros era la luz que consumía el hoyo negro de su indiferencia… Dejaron de mirarse, entonces él se fue dando un último gesto, y con un movimiento de su mano derecha, sello el adiós. Ella sólo pudo ver como se marchaba y se desvanecía ligado a la lluvia.
Él bajó las escaleras como desciende el agua de una cascada: rápido y nunca hacia arriba. Las lágrimas de ambos se confundieron con la tormenta, nadie notó esa despedida anunciada, nadie, nadie, nadie, y eso fue en lo que él se convirtió en ese momento, en nadie, en la nada.

Alégrate

– Marco Pérez

Si un libro no te salva
Si una canción no te enmudece
Si un beso no te revienta el hocico
Si un perro atropellado no te entristece
Si algo dentro te quema y no te importa saber por qué
Si tu nombre apenas es un eco entre papeles oficiales
Si nunca has soltado el primer golpe
Si tus ojos sólo sirven para cerrarlos
Si tu alarma suena a las seis de la mañana
Si tus rodillas son parte de tu fe
Si bebes alcohol sólo en fiestas
Si te provocan risa los solitarios que cantan cuando caminan por la calle
Si crees que estar desnudo encima de alguien es amor
Si te da miedo dedicar tu canción favorita
Si cuando dijiste adiós nunca sentiste en tu aliento
El humo de algo que en tu pecho se apagaba
Si no te jode recordar
Si nunca has colapsado en medio de una reunión familiar
Si nunca has estado desesperado
Si nunca has imaginado desde la ventana
De un décimo piso tu cuerpo estrellado en la banqueta
Si aún no te has quejado
Si me dices que todo está bien
Si me dices que el cambio está en uno mismo
Si me dices que ya deje de estar triste por tanta chingadera
Alégrate
Aún tienes oportunidad
Este mundo de mierda está hecho para ti.